Archive for 14 febrero 2007

Crónica Catorce

14 febrero 2007

A veces los científicos están un poco tontos. Quieren explicar la realidad tomando muestras, pero no ven las evidencias que tienen ante sus narices. Es curioso, porque solo hace unos días, veíamos esta viñeta en El País:

Esto, que era una viñeta hace tres días, ha sido una realidad esta mañana. Basta coger los dos principales periódicos para ver que los científicos están muy ocupados con sus experimentos para echar una ojeada a la realidad. Esto aparecía hoy en las portadas del Mundo (en grande) y del País (en pequeño):

   ¿Qué más pruebas son necesarias para demostrar la existencia de los Universos Paralelos?
Es evidente que por lo menos hay dos: Uno en el que los atentados del 11-M los realizó Al-Qaeda y otro en el que los realizó (o tuvo algo que ver) ETA.
Al ser paralelos, e ir uno cerca del otro, de vez en cuando se entrelazan, y pueden verse en uno restos del otro y viceversa. Es por este motivo que podamos leer los dos periódicos a la vez, estando solo en uno de los dos Universos. Bueno, en realidad estamos en los dos Universos, llevando vidas paralelas, en un Universo pensamos que sí, en otro pensamos que no… ya sabéis, lo típico. El entrelazamiento de los dos Universos explica porque muchas veces nos contradecimos a nosotros mismos en el mismo Universo.
Esto es lo que los científicos no ven, pretenden demostrar la existencia de más Universos mirando al cielo, lo cual es un poco tonto, porque si vemos uno, no vemos el otro y, cuando se entrelacen, no podríamos saberlo porque todas las estrellas son iguales.

En cambio, en la Tierra o, al menos en el Planeta Mundo, es más fácil ver estos solapamientos, como demuestran los anteriores titulares. En fin, que si Galileo hubiera estado más atento a la manzana (como de hecho lo estuvo en otro Universo), ahora las cosas serían muy distintas, seguramente. Pero no lo estuvo, al igual que los científicos contemporáneos no ven la evidencia y tendremos que esperar al 2076, año en el cual Mi Won-Kai descubrirá los Universos paralelos y al 2348 para que Richard Wask, en colaboración con Filip Houske, demuestre que no es posible viajar al pasado en nuestro Universo, pero sí se puede viajar al pasado de otro Universo.

En fin, todo eso se supone que no debo saberlo, así que no diré más. Solo recordaros que he puesto en marcha El Blog de NoSoloMates que os animo a que visitéis y en el que espero escribir más a menudo que aquí (y post mas cortos).

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Crónica Trece

13 febrero 2007

Como dice el refrán: “Martes y Trece, Crónica Trece“. De modo que aquí estoy de nuevo, con la primera de la que será una serie de crónicas centradas en el Cambio Climático.

Ya sabéis, como lo más importante es el crecimiento económico, nos hemos puesto como locos a transformar todo en dinero y, a su vez, a hacer que ese dinero se transforme en más dinero. Así, hemos transformado el petróleo en dinero, los árboles en dinero, las playas en dinero, el suelo en dinero, ahora estamos transformando el agua en dinero… incluso hemos transformado la basura en dinero, y no lo digo solo por la televisión, sino también por todo el negocio que gira en torno al reciclaje.

Todo eso tiene algo en común: Son cosas materiales y, al fin y al cabo, es fácil comerciar con ello, solo hay que ponerle un precio. Pero el ser humano no se detiene, y ha encontrado fórmulas para transformar en dinero cosas inmateriales. De este modo, los grandes comercios han transformado las fiestas en dinero, la ilusión de los niños en dinero o el amor de las parejas en dinero (mañana mismo volverán a hacerlo). Las agencias de seguros transforman el miedo y la impredecibilidad del futuro en dinero, las cadenas de televisión han logrado convertir en dinero el morbo y la intimidad, las compañías de móviles transforman la distancia y la amistad en dinero (por no decir que transforman directamente la adolescencia en dinero) y algunos empresarios saben transformar el hambre y el instinto de supervivencia en dinero.

Gracias a todas estas transformaciones, junto al ya tradicional cambio de dinero por más dinero, la economía mundial (del primer mundo, se entiende) en general y la de España en particular va de máximo histórico en máximo histórico. Pero claro, cualquier persona que no aspire a entrar en la Facultad de Ciencias Químicas sabe que el proceso de transformación de una cosa (por muy inmaterial que sea) en otra no tiene un rendimiento del 100%. Esto, llevado a la práctica, significa que todos los procesos descritos anteriormente generar “residuos” o “productos secundarios”. Por ejemplo, en la transformación de petróleo en dinero se desprende CO2, al transformar los árboles en dinero se generan zonas desérticas, en la transformación de la ilusión de los niños en dinero se generan suspensos y acoso escolar y en la transformación del hambre en dinero se genera delincuencia.

Es por esto que, mientras la economía sube y sube la contaminación hace lo propio y estamos alcanzando unos niveles inconcebibles, que a su vez llevan asociado un Cambio Climático que, con paso lento pero firme, nos los está poniendo “de corbata”. Por ese motivo, hace años se reunieron los que llamamos “dueños del mundo” en Kyoto para buscar soluciones. Una de estas soluciones fue reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera. En principio parece una buena idea, pero eso supondría reducir la creación de dinero, por lo que algunos países no estuvieron de acuerdo. Los demás, los que firmaron, acordaron reducir estas emisiones… bueno, en realidad no acordaron reducirlas, sino que aplicaron el “Método Vivienda” y en vez de reducir las emisiones, decidieron reducir la tasa de crecimiento, es decir, que decidieron aumentarlas, pero menos. Así, a España, por ejemplo, se le permite incrementar sus emisiones en un 15% respecto a 1990.

Pero se pasan, claro. En la actualidad emite ya un 52% más que en 1990, y aquí es donde sale la vena comercial y se han puesto a comprar derechos de emisión. Esto significa que los países que “podían” emitir un 15% más y solo emiten un 10%, por ejemplo, venden los derechos de ese 5% a los países que se pasan. Pero señores, ¿a qué estamos jugando? Si hay países que lo han hecho mejor de lo esperado, aplaudámosles, pero no estropeemos su labor. Es como si se considerara el fracaso escolar como un problema, se pusiera como objetivo que todos los alumnos llegaran al 5 para erradicarlo, y que los que sacaran un 8 vendieran los “derechos” a los que sacan menos de 5. Pues España, que está suspendiendo Kyoto, está comprando puntos a los países que tienen buena nota.

Señores de corbata, el 15% es solo un límite del que no debería pasarse, no es el objetivo. El objetivo es el cuantomenosmejor%. Y, ya puestos, me gustaría hacerles una pregunta para mi desarrollo profesional: ¿Cómo les explico a mis alumnos que el objetivo no es sacar un 5, sino el adquirir unos conocimientos, y cuanta más nota tengan, mejor? O esta otra: En un mundo de chiste, ¿cómo pretenden que nos tomemos algo en serio?

Crónica Doce

7 febrero 2007

(Lo primero es lo primero: Dos crónicas tan seguidas pueden dar lugar a que leáis esta y no hayáis leído y comentado la Once. No dejéis que eso pase. Gracias.)

Si hay algo que nos distingue de los animales (habréis oído esta frase miles de veces, así que debe haber miles de cosas que nos distingan de los animales, pero hoy me interesa esta) es que nos gusta hablar de cosas que no sabemos, lo cual es una estupidez por definición pero, como estas crónicas tratan precisamente de eso (Para los nuevos: sobre la estupidez que nos rodea o, mejor dicho, en la que estamos inmersos, yo nunca me he excluido), pues hoy voy a hablar de cosas que no sé.
Debo aclarar que si no sé es porque no me importa. Tengo una teoría según la cual, para informarnos de las noticias, basta con ver los titulares y algún pequeño apunte. Por ejemplo, me siento igual de informado sabiendo que Dos personas mueren por inhalación de gas en Castellón que sabiendo que Era un matrimonio que se había ido a pasar el fin de semana a la casa de los abuelos y la estufa no ardía correctamente. Eran muy conocidos en el pueblo, y nadie se explica lo que ocurrió. María Antonia, su vecina desde hace más de 30 años nos cuenta que los echaron de menos por la tarde, porque él siempre iba a jugar al dominó y ese día no fue, etc, etc, etc. No sé si me explico. Como todos creemos que nuestras teorías son ciertas lo sean o no, yo me informo a través de titulares y poco más. Algunas veces leo o escucho la noticia completa, pero solo para corroborar que mi teoría es correcta.

Pues bien, por mi información limitada a titulares y algún apunte, he podido saber que una persona está en huelga de hambre. También sé que está en la cárcel por el asesinato de 25 personas, de los cuales no se arrepiente y que solo abandonará la huelga de hambre si lo dejan en libertad. Esto, por lo visto, ha generado un intenso debate porque, atención, es él quien está a favor de diálogo frente a la violencia. No me he enterado de lo que opinan los políticos al respecto, pero imagino que estarán muy ocupados tirándose los trastos a la cabeza. En este punto, mi medidor de situaciones estúpidas llegó al límite y se rompió, pero todo parece indicar que habría seguido subiendo, lo cual nos dice que la realidad siempre alcanza cotas más altas de las esperadas.

(INCISO: Si fuerais (o fueseis) extraterrestres y tuvierais (o tuvieseis) que exterminar a la raza humana por los motivos que fueran (o fuesen), ¿tendríais remordimientos después de haber leído el último párrafo? FIN DEL INCISO)

No sé mucho de leyes, así que voy a hablar también de ellas. La pregunta es: ¿Es lo mismo matar que dejar morir? Por las películas y mi examen de conducir sé que existen los delitos de asesinato y negación de auxilio, que supongo que son los aplicables a esta situación. Tenemos un culpable de asesinato que nos quiere convertir a los demás en culpables de negación de auxilio si no lo dejamos en libertad. Esto me recuerda la pregunta favorita de los psicólogos: “Si pudieras viajar al pasado y te encontraras con Hitler a los 5 años, ¿lo matarías?”, pero reformulada como “Si pudieras viajar al pasado y te encontraras a Hitler a punto de morir, ¿lo salvarías?” Siempre me sorprendió que esta pregunta generara debate, entre otras cosas porque no te especificaban en qué tipo de Universo te encontrabas (Universo, Multiverso, convergente, divergente, plano, curvo, circular…) ni en cuantas dimensiones se realizaba el viaje en el tiempo, pero pedirle a un psicólogo que sepa física es como pedirme a mi que sepa psicología. Ellos sabrán lo que pretenden con esa pregunta.

Volviendo al tema, una persona con perspectiva respondería que lo lógico es que a ese hombre le obliguen a comer (se evitaría la negación de auxilio) y permaneciera en la cárcel (se evitaría el asesinato). Parece que así todos quedarían contentos, pero no. En ese caso estaríamos negándole el derecho a la huelga, que es más grave que todo lo anterior junto. (Preguntas: Si tienen respuesta para todo, ¿cómo es posible que aún haya vacíos legales? El Código Penal es como Windows, se construye a base de parches. ¿Es posible estudiar todo eso en solo 5 años?)

Y ya está. No puedo seguir escribiendo sin mi medidor de situaciones estúpidas. Me haré uno con más capacidad y a lo mejor otro día sigo con este tema, pero no lo aseguro. Yo sí tengo un orden de prioridades y mi salud está por encima de todo esto.

Crónica Once (y II)

6 febrero 2007

Voy a terminar la crónica del pasado 8 de Enero, que no hice en su momento porque no me gusta escribir “en caliente”. Ya estoy más tranquilo y ya se me pasó el enfado por ver la película “Thumbsucker”, que se ha quedado dentro de los límites aceptables de “mosqueo”.
La primera parte de esta crónica era un poco críptica, ya que tampoco quería destrozar la película a quienes no la hubieran visto. Al final he decidido que tampoco se destroza tanto y, si lo hace… mmmm… ella atacó primero.

El motivo de mi enfado viene a que estoy harto de ver cómo en las películas, series, programas de TV, promociones, letras de canciones, actitudes de cantantes y demás famosos, etc, que van dirigidos especialmente a los jóvenes, se hace una publicidad positiva de las drogas en general, y del porro y el alcohol en particular. Los personajes “guays” son siempre los rebeldes (amén de la serie del mismo nombre), los que se saltan las clases, los que se mofan de sus padres y profesores… y los que se meten un canutillo de vez en cuando. El personaje que podríamos calificar de “bueno” en cuanto a su actitud (responsable, estudioso, que ayuda en casa…) siempre responde a uno de los dos casos siguientes:

A) es el tonto, el hazmereír de los demás, no tiene piercings ni tatuajes, pero lleva corbata aunque tenga 12 años, gafas de pasta para que se sepa que es el empollón, y es feo, por supuesto, para que ligar, la máxima preocupación de un individuo de entre 12 y 18 años, esté totamente fuera de sus posibilidades. En resumen, la clase de modelo que ningún adolescente querrá imitar.
B) Aparte de las anteriores características, en un determinado momento de la serie o película, nuestro personaje quiere cambiar. En este caso, ese cambio siempre pasa por saltarse una clase e irse (sin decírselo a sus padres, por supuesto) a una fiesta de los “enrollados”, donde el alcohol y los porros pasan de mano en mano. No será hasta que coja la copa en la mano o le dé una calada al “porrito”, que nuestro personaje empiece a pasárselo bien. NOTA: Los personajes de esta categoría no eran feos, sino de belleza oculta.

“Thumbsucker” pertenece a la categoría B). Es un “outsider” hasta que se fuma un porro. He aquí el diálogo entre él y la “chica guapa” en el momento clave:

– Ya vas colocada…
– No le des tanta importancia. Todavía quieres, ¿no?
– Sí.
– Ya no eres tan raro, ¿a qué no?
– Nunca he sido raro.
– Ja, ¿en serio?
(Ella le da el porro, el aspira y tose)
– Te acostumbrarás.

A partir de ahí, se liga a la guapa y es aceptado por los demás. Bravo. Aplausos. Dile ahora a un adolescente que haya visto la película que las drogas son malas y que es mejor no empezar. No solo no te harán caso, sino que te incluirán en su categoría B), a saber, la de las personas aburridas que no comprenden a los jóvenes (incluídos padres y profesores) y desconfiarán de cualquier otra cosa que les digas. Es decir, pasas a ser para ellos una persona no fiable. Tu opinión va a contar menos que la de Melendi, que pertenece, por supuesto a su categoría A), la de las personas enrolladas y guays.

Mientras, en otra parte del Planeta Mundo, un grupo de personas que viven en oficinas, despachos y que no miden la superficie de sus casas con precisión de hasta cm2 recibirán, un día determinado (supongamos el 1 de Abril), un informe sobre los hábitos de consumo de los adolescentes, se echarán las manos a la cabeza al ver que más de un 50% consume alcohol frecuentemente, y mas de un 20% hace lo propio con el cannabis, saldrán el 2 de Abril en los informativos diciendo que los datos son muy preocupantes y que no están surtiendo efecto los planes contra la drogadicción, y volverán a los sudokus el 3 de Abril, hasta que les llegue el siguiente informe con los datos un poco más altos, y vuelta a empezar.

Los que de verdad estamos preocupados por estas cifras, nos seguiremos preguntando ¿Qué planes exactamente son los que no funcionan? ¿Qué se está haciendo realmente para evitar que esas cifras sigan subiendo? Alguién debería decirles que sus consejos y toda la información que puedan dar en panfletos y trípticos solo sirven para gastar papel, porque quienes los hacen están a la cabeza de la categoría B)

PD: Esta crónica quiere unirse a:
“Pegatinas Tocapelotas” sobre las revistas en el blog de Ángel Comunicación Audiovisual;
“¿Prohibir para educar o Prohibir en vez de educar?” sobre los videojuegos en Iguales en las 3000
y a “Esta televisión anti-educativa” sobre la televisión en el blog de Juanjo Efervescente2H.
Básicamente tratan de lo mismo: Mensajes opuestos, ¿a quién hacen caso los caso los adolescentes?


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