Crónica Dieciocho

1 mayo 2007

Como científico y aspirante a matemático, uno está acostumbrado a buscar (o a encontrar sin buscar) patrones o hechos que se repiten. En mi cabeza hay una especie de chip que me dice que detrás de cada patrón puede haber una Ley Universal o algo parecido. Por ejemplo, uno advierte que el Sol sale por el Este y se pone por el Oeste, una y otra vez, todos los días. Así las cosas, no es difícil llegar a la conclusión (errónea, como sabemos) de que el Sol da vueltas alrededor de la Tierra. Si en un hecho tan simple como dos bolas que pululan por el Espacio, es tan fácil equivocarse por el mero hecho de estar en una de ellas, imaginad lo difícil que puede ser encontrar una Ley Universal en el Planeta Mundo, esto es, cuando hay personas implicadas.

Ese es el motivo por el que a continuación expondré los patrones observados, pero no me atreva a concluir nada. Los psicólogos, que son más temerarios, quizá ya tengan una respuesta. Yo, no.

ESCENA 1:
En el blog de Rafael Robles, a raíz de un post titulado Drogas, surgen comentarios en contra de lo expuesto por el autor, así como comentarios a favor. Rápidamente se produce una discusión, que se convierte, igual de rápido, en un intercambio de insultos y descalificaciones mejor o peor camufladas.

ESCENA 2:
Una banda terrorista mata gente. Todos están de acuerdo en que eso es malo y que el mundo sería más bonito sin ella. A pesar de eso, hay una cosa llamada “izquierda” y otra llamada “derecha” que, basta mirar nuestras manos, son opuestas (es curioso que solo una minoría, ignorada, se percate de que, además de opuestas, son complementarias, y por eso se pueden entrelazar). Comienza una discusión para, desde posturas opuestas, alcanzar el mismo fin. No tarda en convertirse en un intercambio de insultos y descalificaciones mejor o peor camufladas.

ESCENA 3:
Dos niños hablan de fútbol. Uno dice que el mejor es Ronaldo, el otro que Ronaldihno. Una especie de explosión termonuclear en el interior de nuestro cerebro, o cualquier otro elemento que se pueda calificar de Deus ex machina, nos impide escuchar la conversación. Cuando recuperamos el hilo, los niños están intercambiando insultos, sin camuflar (Ventajas de ser niño: no tienes que tener una carrera para decir lo mismo)

ESCENA 4:
Pongo la tele. La presentadora de un programa hace una pregunta. Los demás comienzan a insultarse, sin camuflar nada (Ventajas de cobrar por insultar: puedes saltarte los pasos intermedios)

Observo unos cuantos hechos más que siguen el mismo algoritmo, pero he seleccionado estos por una cuestión de niveles: niños, profesores, famosos y políticos, lo que me lleva a pensar que quizá no exista la Ley Universal mencionada al principio, sino que unos comportamientos sean, simplemente, reflejo de los otros.

Sí me interesa dejar mi reflexión (que no mi conclusión) sobre todo esto. En parte porque se podría calificar de “optimista” y puede compensar un poco a la Crónica anterior (no pesimista, sino apocalíptica). Y mi reflexión es una escena imaginaria en la que una persona ve una flauta y dice: “Mira, una flauta“. Otra persona mira y ve una bolsa roja de piel y dice: “No es una flauta, es una bolsa roja de piel“. Y aquí, en vez de ponerse a discutir, llamándose ciegos e ignorantes uno al otro, juntos dicen: “Pues si uno ve una flauta y el otro una bolsa roja de piel, quizá estemos viendo una gaita“.

Crónica Diecisiete

6 abril 2007

El Mundo se va al traste. Es un Hecho.

Crónica Dieciséis

2 abril 2007

Puede parecer un cuento, pero os aseguro que es una crónica.

Cuenta la leyenda que hace poco, poco tiempo, en un lugar muy, muy cercano, había un pueblo de 1000 habitantes al lado de un bosque con 1100 árboles. Cierto día, uno de estos habitantes solicitó permiso para cortar un árbol. Como se trataba solo de UNO, nadie vio nada malo y se le concedió el permiso. A los pocos días, otro vecino pidió lo mismo y también se le concedió. Después otro, y otro más, todos los vecinos fueron solicitando permiso para cortar un árbol. Como en cada caso se trataba solo de UNO, se concedieron todos los permisos. Así hasta que 999 habitantes habían solicitado y cortado un árbol cada uno, quedando así 101 árboles. Fue entonces cuando el habitante que no había cortado ningún árbol pidió permiso para cortar 50 árboles.

Podéis imaginar la reacción. “¿Estás loco?”, “¿Quieres dejaros sin bosque?”, “Eres un irresponsable”, “No sé como no se te cae la cara de vergüenza”, “¿Cómo te atreves a pedir eso?”, etc, etc.

Nadie sabe aún si le darán permiso o no. Podríamos pensar que no, pero quizá alguien se dé cuenta de que el daño ya está hecho y se lo den.

Mientras se resuelve el caso, estamos atentos a la evolución de las denuncias contra el programa “Cambio Radical”. Como sabéis, es un programa en el que te hacen la cirugía para ser más guapa (en femenino porque solo hay 2 hombres de los 18 seleccionados) y, según Antena3, más feliz. Mirad la publicidad:

radical.jpg

Esto es lo que ha sentado mal a muchas organizaciones, que se han puesto en pie de guerra porque un programa de la tele quiera asociar la felicidad de las mujeres con el aspecto físico, así como mostrar la cirugía estética como una solución, como si esa moto no nos la hubieran vendido ya hace tiempo. Hablo de años de anuncios diarios de Corporación Feoestética, tanto en televisión como en prensa (todos los días una página, podéis comprobarlo), concursos de Misses, actrices, cantantes, presentadoras de televisión que despiden para contratar a otra más joven, Rosa de España pre y post OT, series de televisión, películas, Betty la fea, sección de pequeñas-operaciones-que-tú-puedes-hacerte en el programa “Corazón de Primavera verano otoño invierno… y primavera”, y un largo etcétera (¿Sabíais que ha aumentando el número de operaciones de labioplastia por la moda del tanga?). Después de todo eso ya nos ha quedado bien claro que el éxito en el mundo actual depende en buena parte de la imagen. Vivimos en un mundo de apariencias, por muy triste que nos resulte.

Podéis hacer un sencillo experimento: Elegid unos 50 o 100 jóvenes al azar (donde queráis y cuando queráis), la mitad de cada sexo y contad cuántas chicas llevan gafas y cuántos chicos. Si la miopía afecta a hombres y mujeres por igual, no lo parece. Claro que se puede completar el experimento preguntando cuántos y cuántas llevan lentillas y la balanza se equilibrará.
Si queréis complicarlo más, podéis hacer directamente una encuesta sobre la importancia del aspecto físico, pero no con preguntas, claro (no sería nada fiable, todos responderían que “lo importante es el interior”, así, de carrerilla) sino un estudio de campo. Si no lo estáis ya, os asombraréis de la preocupación, sobre todo de los jóvenes, por su aspecto.

Quizá queramos negarnos, pero el “tengo que estar guapa para ligar” o “tengo que estar guapa para tener más amigas” se transforma en “tengo que estar guapa para que mi marido no me deje” o “tengo que estar guapa para poder ir a la playa con mis hijos”. Incluso en “Tengo que estar guapa para sentirme a gusto conmigo misma”. Modelos, azafatas, actrices, cantantes, toda la cultura que hemos creado (simplemente “Tengo que estar guapa”) ha sido ir cortando los árboles de uno en uno. Ahora que ya casi no queda bosque, Antena 3 quiere cortar 50 y nos escandalizamos.

Y no es que a mi me parezca bien el programita, sino que creo que ya es tarde para querer salvar el bosque impidiendo la tala de 50 árbolitos. Si de verdad queremos hacerlo, deberíamos dirigir nuestra mirada a los que cortan de uno en uno, al “uso” de azafatas y modelos publicitarios, a la imagen de una chica guapa cuando el anuncio es de un chicle y, lo más importante, ya no basta con salvar lo que queda de bosque: además hay que REPOBLARLO.

Crónica Quince

2 marzo 2007

Continúo con los Universos Paralelos, porque muchas veces encontramos lo que a primera vista parecen ejemplos claros que demuestran la existencia de los mismos, pero en realidad no prueban nada. Este miércoles hemos encontrado uno de estos casos en El Mundo y en el ABC. He seleccionado solo lo más interesante, pero pinchando en los nombres llegáis a las noticias completas:

EL MUNDO

EN TÉRMINOS DE DIFUSIÓN
La difusión de ‘ABC’ continúa cayendo de forma notable en todos los aspectos.
La Razón asegura en sus páginas que supera a ‘ABC’ en quioscos en 37 de 50 provincias.
[…]
Y si EL MUNDO sigue recortando a pie firme las diferencias con el diario de Prisa, la distancia que le separa con ‘ABC’ es cada vez más amplia. Por un lado EL MUNDO sigue creciendo y, por otro, la difusión de ‘ABC’ continúa cayendo en porcentajes de dos dígitos en todos y cada uno de los epígrafes. En el quiosco, el centenario diario pierde 45.957 copias (un 26,5% menos) y se queda en tan sólo 127.389 ejemplares, casi la mitad que EL MUNDO.

También es significativo que la diferencia entre la difusión total y la venta en quioscos de ‘ABC’ sea de 112.806 ejemplares, ya que la primera incluye suscripciones individuales, colectivas y la venta a todo tipo de instituciones públicas y privadas, conceptos que ya suponen el 47% de su difusión.

Además, ‘ABC’ tiene cada día más cerca a La Razón. En venta al número la diferencia entre ambos diarios es de sólo 6.221 ejemplares. Frente al desplome sufrido por ‘ABC’ en enero en la venta en quioscos, su perseguidor registra un aumento del 27,3%. Esta subida del diario de Planeta se inscribe en la moderada tendencia alcista que ya experimentó en 2006.

    

ABC

ABC es el diario que más crece en enero de entre los tres grandes rotativos españoles

ABC fue el pasado mes de enero el diario que más creció de entre los tres periódicos líderes de información general en España. La difusión de nuestro rotativo durante el pasado mes aumentó en más de 17.000 ejemplares diarios respecto a las cifras de diciembre de 2006, según los datos hechos públicos por la Oficina para la Justificación de la Difusión (OJD) pendientes de certificación.

La difusión total de ABC el pasado mes de enero fue de 240.194 ejemplares, 17.085 más que en diciembre de 2006. Este notable incremento en las ventas confirma la tendencia de crecimiento sostenido que registró en el último trimestre del año pasado. Esta progresión se produce tras el rediseño efectuado en ABC, que ha apostado por la renovación de los contenidos y la reestructuración de las secciones del diario, con una puesta en página más ágil y moderna.
[…]
El aumento de la difusión de ABC en el mes de enero consolida la posición de la cabecera de Vocento como el tercer diario nacional, con más de 240.000 ejemplares, a gran distancia de sus más inmediatos seguidores: «La Vanguardia», «El Periódico de Cataluña» y «La Razón».

Parece una prueba evidente, ¿verdad? Pues no lo es. ¿Acaso hablan de estudios distintos? Tampoco, los dos obtienen los datos del OJD. ¿Meses distintos? Tampoco es eso, en ambos casos hablan de Enero de 2007. ¿Dónde está el truco entonces? ¿Cómo es posible?

Fácil,  ocurre que El Mundo da el dato de la “venta en quiosco” (127.389) y el ABC da datos de “venta en total” (240.194), incluyendo suscripciones y venta a instituciones. Pero El Mundo comete un gran error y nos habla de la diferencia entre la venta en quiosco y la difusion total (112.806), pista definitiva para resolver el caso. Las matemáticas acuden en nuestra ayuda y rápidamente vemos que 127.389 + 112.806 = 240.195, ¡un ejemplar más que el dato del ABC! No sé si en El Mundo lo pusieron de más o en el ABC de menos, pero eso puede costar un puesto de trabajo.

Esperemos que no sea nada.

Crónica Catorce

14 febrero 2007

A veces los científicos están un poco tontos. Quieren explicar la realidad tomando muestras, pero no ven las evidencias que tienen ante sus narices. Es curioso, porque solo hace unos días, veíamos esta viñeta en El País:

Esto, que era una viñeta hace tres días, ha sido una realidad esta mañana. Basta coger los dos principales periódicos para ver que los científicos están muy ocupados con sus experimentos para echar una ojeada a la realidad. Esto aparecía hoy en las portadas del Mundo (en grande) y del País (en pequeño):

   ¿Qué más pruebas son necesarias para demostrar la existencia de los Universos Paralelos?
Es evidente que por lo menos hay dos: Uno en el que los atentados del 11-M los realizó Al-Qaeda y otro en el que los realizó (o tuvo algo que ver) ETA.
Al ser paralelos, e ir uno cerca del otro, de vez en cuando se entrelazan, y pueden verse en uno restos del otro y viceversa. Es por este motivo que podamos leer los dos periódicos a la vez, estando solo en uno de los dos Universos. Bueno, en realidad estamos en los dos Universos, llevando vidas paralelas, en un Universo pensamos que sí, en otro pensamos que no… ya sabéis, lo típico. El entrelazamiento de los dos Universos explica porque muchas veces nos contradecimos a nosotros mismos en el mismo Universo.
Esto es lo que los científicos no ven, pretenden demostrar la existencia de más Universos mirando al cielo, lo cual es un poco tonto, porque si vemos uno, no vemos el otro y, cuando se entrelacen, no podríamos saberlo porque todas las estrellas son iguales.

En cambio, en la Tierra o, al menos en el Planeta Mundo, es más fácil ver estos solapamientos, como demuestran los anteriores titulares. En fin, que si Galileo hubiera estado más atento a la manzana (como de hecho lo estuvo en otro Universo), ahora las cosas serían muy distintas, seguramente. Pero no lo estuvo, al igual que los científicos contemporáneos no ven la evidencia y tendremos que esperar al 2076, año en el cual Mi Won-Kai descubrirá los Universos paralelos y al 2348 para que Richard Wask, en colaboración con Filip Houske, demuestre que no es posible viajar al pasado en nuestro Universo, pero sí se puede viajar al pasado de otro Universo.

En fin, todo eso se supone que no debo saberlo, así que no diré más. Solo recordaros que he puesto en marcha El Blog de NoSoloMates que os animo a que visitéis y en el que espero escribir más a menudo que aquí (y post mas cortos).

Crónica Trece

13 febrero 2007

Como dice el refrán: “Martes y Trece, Crónica Trece“. De modo que aquí estoy de nuevo, con la primera de la que será una serie de crónicas centradas en el Cambio Climático.

Ya sabéis, como lo más importante es el crecimiento económico, nos hemos puesto como locos a transformar todo en dinero y, a su vez, a hacer que ese dinero se transforme en más dinero. Así, hemos transformado el petróleo en dinero, los árboles en dinero, las playas en dinero, el suelo en dinero, ahora estamos transformando el agua en dinero… incluso hemos transformado la basura en dinero, y no lo digo solo por la televisión, sino también por todo el negocio que gira en torno al reciclaje.

Todo eso tiene algo en común: Son cosas materiales y, al fin y al cabo, es fácil comerciar con ello, solo hay que ponerle un precio. Pero el ser humano no se detiene, y ha encontrado fórmulas para transformar en dinero cosas inmateriales. De este modo, los grandes comercios han transformado las fiestas en dinero, la ilusión de los niños en dinero o el amor de las parejas en dinero (mañana mismo volverán a hacerlo). Las agencias de seguros transforman el miedo y la impredecibilidad del futuro en dinero, las cadenas de televisión han logrado convertir en dinero el morbo y la intimidad, las compañías de móviles transforman la distancia y la amistad en dinero (por no decir que transforman directamente la adolescencia en dinero) y algunos empresarios saben transformar el hambre y el instinto de supervivencia en dinero.

Gracias a todas estas transformaciones, junto al ya tradicional cambio de dinero por más dinero, la economía mundial (del primer mundo, se entiende) en general y la de España en particular va de máximo histórico en máximo histórico. Pero claro, cualquier persona que no aspire a entrar en la Facultad de Ciencias Químicas sabe que el proceso de transformación de una cosa (por muy inmaterial que sea) en otra no tiene un rendimiento del 100%. Esto, llevado a la práctica, significa que todos los procesos descritos anteriormente generar “residuos” o “productos secundarios”. Por ejemplo, en la transformación de petróleo en dinero se desprende CO2, al transformar los árboles en dinero se generan zonas desérticas, en la transformación de la ilusión de los niños en dinero se generan suspensos y acoso escolar y en la transformación del hambre en dinero se genera delincuencia.

Es por esto que, mientras la economía sube y sube la contaminación hace lo propio y estamos alcanzando unos niveles inconcebibles, que a su vez llevan asociado un Cambio Climático que, con paso lento pero firme, nos los está poniendo “de corbata”. Por ese motivo, hace años se reunieron los que llamamos “dueños del mundo” en Kyoto para buscar soluciones. Una de estas soluciones fue reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera. En principio parece una buena idea, pero eso supondría reducir la creación de dinero, por lo que algunos países no estuvieron de acuerdo. Los demás, los que firmaron, acordaron reducir estas emisiones… bueno, en realidad no acordaron reducirlas, sino que aplicaron el “Método Vivienda” y en vez de reducir las emisiones, decidieron reducir la tasa de crecimiento, es decir, que decidieron aumentarlas, pero menos. Así, a España, por ejemplo, se le permite incrementar sus emisiones en un 15% respecto a 1990.

Pero se pasan, claro. En la actualidad emite ya un 52% más que en 1990, y aquí es donde sale la vena comercial y se han puesto a comprar derechos de emisión. Esto significa que los países que “podían” emitir un 15% más y solo emiten un 10%, por ejemplo, venden los derechos de ese 5% a los países que se pasan. Pero señores, ¿a qué estamos jugando? Si hay países que lo han hecho mejor de lo esperado, aplaudámosles, pero no estropeemos su labor. Es como si se considerara el fracaso escolar como un problema, se pusiera como objetivo que todos los alumnos llegaran al 5 para erradicarlo, y que los que sacaran un 8 vendieran los “derechos” a los que sacan menos de 5. Pues España, que está suspendiendo Kyoto, está comprando puntos a los países que tienen buena nota.

Señores de corbata, el 15% es solo un límite del que no debería pasarse, no es el objetivo. El objetivo es el cuantomenosmejor%. Y, ya puestos, me gustaría hacerles una pregunta para mi desarrollo profesional: ¿Cómo les explico a mis alumnos que el objetivo no es sacar un 5, sino el adquirir unos conocimientos, y cuanta más nota tengan, mejor? O esta otra: En un mundo de chiste, ¿cómo pretenden que nos tomemos algo en serio?

Crónica Doce

7 febrero 2007

(Lo primero es lo primero: Dos crónicas tan seguidas pueden dar lugar a que leáis esta y no hayáis leído y comentado la Once. No dejéis que eso pase. Gracias.)

Si hay algo que nos distingue de los animales (habréis oído esta frase miles de veces, así que debe haber miles de cosas que nos distingan de los animales, pero hoy me interesa esta) es que nos gusta hablar de cosas que no sabemos, lo cual es una estupidez por definición pero, como estas crónicas tratan precisamente de eso (Para los nuevos: sobre la estupidez que nos rodea o, mejor dicho, en la que estamos inmersos, yo nunca me he excluido), pues hoy voy a hablar de cosas que no sé.
Debo aclarar que si no sé es porque no me importa. Tengo una teoría según la cual, para informarnos de las noticias, basta con ver los titulares y algún pequeño apunte. Por ejemplo, me siento igual de informado sabiendo que Dos personas mueren por inhalación de gas en Castellón que sabiendo que Era un matrimonio que se había ido a pasar el fin de semana a la casa de los abuelos y la estufa no ardía correctamente. Eran muy conocidos en el pueblo, y nadie se explica lo que ocurrió. María Antonia, su vecina desde hace más de 30 años nos cuenta que los echaron de menos por la tarde, porque él siempre iba a jugar al dominó y ese día no fue, etc, etc, etc. No sé si me explico. Como todos creemos que nuestras teorías son ciertas lo sean o no, yo me informo a través de titulares y poco más. Algunas veces leo o escucho la noticia completa, pero solo para corroborar que mi teoría es correcta.

Pues bien, por mi información limitada a titulares y algún apunte, he podido saber que una persona está en huelga de hambre. También sé que está en la cárcel por el asesinato de 25 personas, de los cuales no se arrepiente y que solo abandonará la huelga de hambre si lo dejan en libertad. Esto, por lo visto, ha generado un intenso debate porque, atención, es él quien está a favor de diálogo frente a la violencia. No me he enterado de lo que opinan los políticos al respecto, pero imagino que estarán muy ocupados tirándose los trastos a la cabeza. En este punto, mi medidor de situaciones estúpidas llegó al límite y se rompió, pero todo parece indicar que habría seguido subiendo, lo cual nos dice que la realidad siempre alcanza cotas más altas de las esperadas.

(INCISO: Si fuerais (o fueseis) extraterrestres y tuvierais (o tuvieseis) que exterminar a la raza humana por los motivos que fueran (o fuesen), ¿tendríais remordimientos después de haber leído el último párrafo? FIN DEL INCISO)

No sé mucho de leyes, así que voy a hablar también de ellas. La pregunta es: ¿Es lo mismo matar que dejar morir? Por las películas y mi examen de conducir sé que existen los delitos de asesinato y negación de auxilio, que supongo que son los aplicables a esta situación. Tenemos un culpable de asesinato que nos quiere convertir a los demás en culpables de negación de auxilio si no lo dejamos en libertad. Esto me recuerda la pregunta favorita de los psicólogos: “Si pudieras viajar al pasado y te encontraras con Hitler a los 5 años, ¿lo matarías?”, pero reformulada como “Si pudieras viajar al pasado y te encontraras a Hitler a punto de morir, ¿lo salvarías?” Siempre me sorprendió que esta pregunta generara debate, entre otras cosas porque no te especificaban en qué tipo de Universo te encontrabas (Universo, Multiverso, convergente, divergente, plano, curvo, circular…) ni en cuantas dimensiones se realizaba el viaje en el tiempo, pero pedirle a un psicólogo que sepa física es como pedirme a mi que sepa psicología. Ellos sabrán lo que pretenden con esa pregunta.

Volviendo al tema, una persona con perspectiva respondería que lo lógico es que a ese hombre le obliguen a comer (se evitaría la negación de auxilio) y permaneciera en la cárcel (se evitaría el asesinato). Parece que así todos quedarían contentos, pero no. En ese caso estaríamos negándole el derecho a la huelga, que es más grave que todo lo anterior junto. (Preguntas: Si tienen respuesta para todo, ¿cómo es posible que aún haya vacíos legales? El Código Penal es como Windows, se construye a base de parches. ¿Es posible estudiar todo eso en solo 5 años?)

Y ya está. No puedo seguir escribiendo sin mi medidor de situaciones estúpidas. Me haré uno con más capacidad y a lo mejor otro día sigo con este tema, pero no lo aseguro. Yo sí tengo un orden de prioridades y mi salud está por encima de todo esto.

Crónica Once (y II)

6 febrero 2007

Voy a terminar la crónica del pasado 8 de Enero, que no hice en su momento porque no me gusta escribir “en caliente”. Ya estoy más tranquilo y ya se me pasó el enfado por ver la película “Thumbsucker”, que se ha quedado dentro de los límites aceptables de “mosqueo”.
La primera parte de esta crónica era un poco críptica, ya que tampoco quería destrozar la película a quienes no la hubieran visto. Al final he decidido que tampoco se destroza tanto y, si lo hace… mmmm… ella atacó primero.

El motivo de mi enfado viene a que estoy harto de ver cómo en las películas, series, programas de TV, promociones, letras de canciones, actitudes de cantantes y demás famosos, etc, que van dirigidos especialmente a los jóvenes, se hace una publicidad positiva de las drogas en general, y del porro y el alcohol en particular. Los personajes “guays” son siempre los rebeldes (amén de la serie del mismo nombre), los que se saltan las clases, los que se mofan de sus padres y profesores… y los que se meten un canutillo de vez en cuando. El personaje que podríamos calificar de “bueno” en cuanto a su actitud (responsable, estudioso, que ayuda en casa…) siempre responde a uno de los dos casos siguientes:

A) es el tonto, el hazmereír de los demás, no tiene piercings ni tatuajes, pero lleva corbata aunque tenga 12 años, gafas de pasta para que se sepa que es el empollón, y es feo, por supuesto, para que ligar, la máxima preocupación de un individuo de entre 12 y 18 años, esté totamente fuera de sus posibilidades. En resumen, la clase de modelo que ningún adolescente querrá imitar.
B) Aparte de las anteriores características, en un determinado momento de la serie o película, nuestro personaje quiere cambiar. En este caso, ese cambio siempre pasa por saltarse una clase e irse (sin decírselo a sus padres, por supuesto) a una fiesta de los “enrollados”, donde el alcohol y los porros pasan de mano en mano. No será hasta que coja la copa en la mano o le dé una calada al “porrito”, que nuestro personaje empiece a pasárselo bien. NOTA: Los personajes de esta categoría no eran feos, sino de belleza oculta.

“Thumbsucker” pertenece a la categoría B). Es un “outsider” hasta que se fuma un porro. He aquí el diálogo entre él y la “chica guapa” en el momento clave:

– Ya vas colocada…
– No le des tanta importancia. Todavía quieres, ¿no?
– Sí.
– Ya no eres tan raro, ¿a qué no?
– Nunca he sido raro.
– Ja, ¿en serio?
(Ella le da el porro, el aspira y tose)
– Te acostumbrarás.

A partir de ahí, se liga a la guapa y es aceptado por los demás. Bravo. Aplausos. Dile ahora a un adolescente que haya visto la película que las drogas son malas y que es mejor no empezar. No solo no te harán caso, sino que te incluirán en su categoría B), a saber, la de las personas aburridas que no comprenden a los jóvenes (incluídos padres y profesores) y desconfiarán de cualquier otra cosa que les digas. Es decir, pasas a ser para ellos una persona no fiable. Tu opinión va a contar menos que la de Melendi, que pertenece, por supuesto a su categoría A), la de las personas enrolladas y guays.

Mientras, en otra parte del Planeta Mundo, un grupo de personas que viven en oficinas, despachos y que no miden la superficie de sus casas con precisión de hasta cm2 recibirán, un día determinado (supongamos el 1 de Abril), un informe sobre los hábitos de consumo de los adolescentes, se echarán las manos a la cabeza al ver que más de un 50% consume alcohol frecuentemente, y mas de un 20% hace lo propio con el cannabis, saldrán el 2 de Abril en los informativos diciendo que los datos son muy preocupantes y que no están surtiendo efecto los planes contra la drogadicción, y volverán a los sudokus el 3 de Abril, hasta que les llegue el siguiente informe con los datos un poco más altos, y vuelta a empezar.

Los que de verdad estamos preocupados por estas cifras, nos seguiremos preguntando ¿Qué planes exactamente son los que no funcionan? ¿Qué se está haciendo realmente para evitar que esas cifras sigan subiendo? Alguién debería decirles que sus consejos y toda la información que puedan dar en panfletos y trípticos solo sirven para gastar papel, porque quienes los hacen están a la cabeza de la categoría B)

PD: Esta crónica quiere unirse a:
“Pegatinas Tocapelotas” sobre las revistas en el blog de Ángel Comunicación Audiovisual;
“¿Prohibir para educar o Prohibir en vez de educar?” sobre los videojuegos en Iguales en las 3000
y a “Esta televisión anti-educativa” sobre la televisión en el blog de Juanjo Efervescente2H.
Básicamente tratan de lo mismo: Mensajes opuestos, ¿a quién hacen caso los caso los adolescentes?

Crónica Once (I)

8 enero 2007

Acabo de ver “Thumbsucker” de Mike Mills y lo he comprendido todo. Bush diría que no estamos ganando la guerra, pero yo no entiendo mucho de manipulación del lenguaje, así que lo único que soy capaz de pensar ahora es que estamos perdiendo la guerra. Que posiblemente la hemos perdido ya. El Planeta Mundo no tiene arreglo. ¿Y cómo hemos llegado a esto? Por el mero hecho de estar aquí. El Planeta Tierra gira y el Planeta Mundo “se mueve”. Las cosas cambian, evolucionan. Nunca se sabe en que dirección, pero se sabe que no se detienen. Esos cambios muchas veces llevan a situaciones absurdas, extrañas, pero no por ello dejan de ser reales. Y hemos llegado aquí. Hoy me he dado cuenta de que el enemigo son los buenos. Eso es lo que me ha hecho comprender que hemos perdido la guerra. No hay nada que hacer, esto no se detendrá.
¿El lado positivo? Una parte de mi siempre quiso vivir en el Mundo de Rolando, el Mundo de Dark Angel, el mundo de tantos libros y tantas películas y, mira por donde, quizá llegue a verlo.
Espero sobrevivir.

Crónica Diez

7 enero 2007

Ahora que el 83’3333333…% de los que me leéis ya habéis descubierto la periodicidad de las mismas, imagino que estaríais esperando la de hoy ansiosamente. Para que sigáis entretenidos, podéis saber cuantos me leéis y cuantos ya habéis descubierto la fórmula, todo ello con el dato del 83’3333333…%, eso que los aspirantes a matemáticos y los alumnos de 2º de ESO llamamos decimal periódico.

Por mi parte, y para celebrar que ésta es la crónica número 10, como bien indica el título, he preparado una crónica interactiva, es decir, que podéis realizarla en casa (bajo supervisión de un adulto, a ser posible). Podéis realizar el experimento vosotros mismos o realizárselo a cualquier persona o grupo de personas que tengáis al lado.

1) La parte práctica consiste en lo siguiente:
– Coged un paquete de azúcar de un kilo, metedlo en una bolsa de la compra y sujetadla con la mano izquierda extendiendo el brazo frente a vosotros, más o menos perpendicular a vuestro cuerpo. Espero.
– Si se lo estáis haciendo a otra persona, preguntadle cuánto peso está aguantando en el brazo izquierdo sin contar la bolsa, cuyo peso es despreciable frente al kilo de azúcar. Si lo estáis realizando vosotros, responded a la pregunta. Anotad el resultado (o los resultados) en un papel.
– Si todo ha ido bien, la(s) respuesta(s) anotada(s) debería ser UN KILO.

2) Esta era la parte difícil. Ahora viene la fácil:
– Soltad la bolsa con el kilo de azúcar y dejadla sobre una mesa (Si no hay mesa, podéis dejarla en el suelo, no importa)
– Cerrad la mano izquierda y extended el brazo perpendicular a vuestro cuerpo de nuevo. Deberíais estar igual que antes, pero sin la bolsa en la mano. En ese caso, lo estáis haciendo bien. Si no, volved a empezar.
– Preguntad de nuevo cuanto peso está sujetando en el brazo izquierdo o responded a la pregunta, pero sin bajar el brazo.
– Ahora puede haber varias respuestas, según mi experiencia, que son: “Nada”, “Ninguno”, “Cero kilos” o similar.

3) Ahora viene la parte tediosa:
– Pedidle a vuestro conejillo de indias que siga con el brazo levantado, en posición horizontal al cuerpo un rato más. Esperad entre cinco minutos y media hora (pocos casos requieren más de media hora). En ese tiempo, el sujeto os pedirá bajar el brazo. Mientras esto no ocurra, debe seguir con el brazo extendido.
– Cuando os pida permiso, para bajar el brazo, preguntadle porqué.
– Este caso también acepta varias soluciones, pero todas son sinónimas de “Porque me canso”.

4) El experimento práctico ha concluido. Espero que lo hayáis pasado bien. Pasamos ahora a la fase teórica y al estudio de los resultados. La pregunta lógica es: “Si no estás sujetando ningún peso, ¿cómo es que te cansas?”. La respuesta, lógica también, es: “Y el brazo, ¿qué?” Y ahí es donde queríamos llegar y donde comienza la…

5) Aplicación Práctica:
Normalmente, no contamos con las cosas que damos por hechas, sino que situamos ahí nuestro origen de coordenadas y empezamos a contar en adelante. Esto puede llevarnos a engaños como el del experimento u otros un poco más serios como, por ejemplo, pensar que en la zona azul de nuestro Planeta Mundo que llamamos Irak, no muere nadie. Eso es porque los medios de comunicación dan por supuestos los 50-100 muertos diarios y comienzan a contar a partir de ahí. Solo informarán cuando haya una bolsa con peso adicional (más de 100 muertos el mismo día) o cuando el brazo sin peso adicional esté mucho tiempo en el aire (cifras mensuales de muertos o noticias del tipo “Ya son más de 5000 los muertos en Irak”).
El mismo problema se agrava en la zona multicolor que denominamos África. Aquí ya ni sabemos en qué cifra hemos situado nuestro origen de coordenadas para comenzar a contar. Los medios de comunicación ya no informan de los pesos adicionales, y tampoco dan los resúmenes semanales, sino que los relegan a fechas señaladas, como el 1 de Diciembre, día Mundial del SIDA, y poco más. Nosotros seguiremos yendo a trabajar, nos quejáremos de la subida de los precios, hablaremos del tiempo y, cuando nos pregunten cuanto peso tenemos en el brazo, diremos: “Ninguno”.


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